¡Cuidado! ¡Peligro! El cliente único



Hoy he sacado un ratillo para leer mis blogs preferidos de emprendimiento, marketing, redes sociales etc. Es algo que hago dos o tres veces por semana y que me resulta muy inspirador: me llegan muchas ideas y reflexiones a la cabeza, aunque desafortunadamente, por falta de tiempo, no puedo compartirlas tanto como me gustaría... ¡Apenas tengo tiempo de escribir!

Pero el post de hoy de Lifestyle al cuadrado me ha gustado tanto que tenía que compartirlo, más allá de un sólo tweet. Realmente está perfectamente explicado el peligro que supone para cada uno de nosotros "vivir" o "centrarnos" únicamente en un "sólo cliente", por grande que sea o bien que nos permita vivir. Y esto nos puede pasar ya tengamos una pequeña empresa, seamos autónomos o incluso empleados en plantilla de una empresa.

Porque, no nos engañemos, no existe la fidelida absoluta. Y es bueno, de hecho, que no exista. Los clientes se marchan, los competidores lanzan ofertas, nosotros también, surgen nuevas soluciones que cubren servicios que antes se cubrían de otra manera... ¿Y qué te queda si te "abandonan"? ¿Qué pasa contigo, con tu trabajo o tu proyecto si dependes de un único cliente? En mi humilde opinión eso no es un proyecto consolidado.

Hace poco hablaba de estas cosas con una amiga (ambas, cada a una a su manera, estamos emprendiendo proyectos, aunque muy distintos) y le decía cómo debemos replantearnos continuamente lo que hacemos, cómo lo hacemos, por qué lo hacemos... Estar alerta de lo que ocurre ya no es una opción, ¡es una necesidad! Y ella me decía que sí, que era cierto, pero que también era agotador.

No puedo discutírselo. ¡Es que es agotador! Pero también emocionante. Y creo que merece la pena hacer el esfuerzo y constuir una red de clientes con los que trabajes a gusto y, sobre todo, que si, por lo que sea, alguno deja de trabajar contigo no te deje "temblando", o al borde de la quiebra o directamente sin empleo.

Es algo que aplico en mi propio proyecto personal-vital (o proyectos, porque hay más de uno), pensando en el medio y largo plazo. La verdad, no veo dando el 90 o el 100% de mí a un cliente o empresa, como hacía antes. ¡No quiero limitar mi libertad, ni personal, ni profesional ni creativa! Y seguro que tú tampoco, si lo piensas bien. Por el contrario, trato de construir y consolidar relaciones con personas (porque al final, en las empresas y proyectos hay personas) con las que de verdad disfruto muchísimo trabajando y en cuyos proyectos me siento muy implicada.

Pero como Javier Cordero lo cuenta muchísimo mejor que yo en su post en Lifestyle al cuadrado os recomiendo mucho leerlo, ya seáis emprendedores, empresarios, freelance o asalariados por cuenta ajena :)

Podéis acceder al post desde aquí.

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