Sobre el marketing verde o eco o sostenible

Sobre el marketing verde o eco o sostenible

Hace poco leía que el marketing llamado verde o eco o sostenible (o todos ellos a la vez) era una moda que se han inventado los marketers para vender productos.

Bueno, podría ser.

Aunque lo cierto es que los consumidores cada vez muestran más conciencia sobre este tema que, por cierto, es bastante más complicado de lo que parece y que va más allá de, por ejemplo, usar papel reciclado.

Los consumidores están interesados en productos no agresivos con el medio ambiente, sostenibles. Pero también, y esto seguramente se lo debemos en gran parte a esta crisis sin fin, quieren productos y empresas que traten bien a las personas. A los proveedores, a los empleados.

Fijaos, si no lo habéis visto, en el caso de Amazon: el escándalo está servido tras el artículo publicado en The New York Times en el que se acusa al gigante poco menos que de maltratar a sus trabajadores.
Una crisis de reputación de ese calibre puede afectar a las ventas y al valor de la compañía de modo importante.

A lo largo de la historia, y sobre todo en los vertiginosos úñtimos años, las estrategias de marketing y comunicación de empresas y productos han buscado unirse a los conceptos ansiados por los consumidores.

Hoy en día esos conceptos giran en torno a la tecnología y a la sostenibilidad. Y para unirse a ellos se utilizan todo tipo de tácticas: acciones de RSC, videos, storytelling...

Para mi, la cuestión final es siempre si se trata de un simple adorno, de una sencilla operación de maquillaje o hay un fondo real.

¿Se puede coger un producto y convertirlo de la noche a la mañana en eco-friendly? ¿O se puede basar esa etiqueta en un atributo tan sólo, como por ejemplo, que la caja del packaging es de cartón reciclado o que tal materia empleada cuenta con tal certificado?

Como decía antes el tema es complicado. Personalmente cada día tengo menos respuestas y más preguntas sobre esto.

De lo único de lo que estoy segura es que si se apuesta por estas etiquetas el marketing verde, la comunicación verde (o eco, o sostenible o como la queramos llamar) debe nacer del corazón de la propia empresa. De lo contrario, sería un sinsentido. O una etiqueta que se pone a una marca o producto "para vender más", pero que no tiene alma. Ni es honesto ni ético.

Imagen vía Freepik



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