8 consejos a la hora de decidir el nombre comercial o marca de tu empresa

Todo negocio es una idea a la que hay que darle forma y estructura. Pensamos qué necesidad vamos a cubrir, qué servicio vamos a dar, qué forma jurídica va a tener... Sin embargo, muchas veces me he encontrado con buenos profesionales y emprendedores con buenas ideas que desdeñan dos aspectos básicos de lo que será su empresa y su marca: el nombre y el logotipo.

A menudo se elije un nombre con prisa y prácticamente la tarde anterior a acudir el registro de marcas. Ya no hablemos de aquellos que dejan lo que será la imagen de su marca en manos de algún primo / amiguete que trastea un poco con algo llamado Photoshop.

Poner en marcha cualquier negocio requiere una inversión (más o menos mayor), todo nuestro tiempo y energía y muchísima ilusión. 

Y el nombre y nuestro logotipo, que a fin de cuentas es lo que empezará a construir nuestra marca, exigen un pequeño esfuerzo.

¿Estás inmerso en la búsqueda del Santo Grial, es decir, el nombre perfecto para ese proyecto que tienes en mente? 

Te regalo 8 consejos, 8 aspectos que debes tener muy en cuenta para validar los nombres que te propongan o se te ocurran.

#1 Hazlo fácil para tus clientes
Que sea fácil de escribir y recordar y preferentemente corto. Un nombre que no se entiende, que los clientes escriben mal o que el comercial debe deletrear continuamente no es el mejor punto de partida.

#2 Evita símbolos o números
No utilices números o signos que puedan complicarlo (como por ejemplo &), salvo que sea necesario por su relación intrínseca con el producto o servicio.

#3 Local versus Global
Ten en cuenta a qué mercado o mercados te diriges o tienes pensado dirigirte en el medio o largo plazo. No es lo mismo pensar un nombre para un negocio local o nacional que pensar un nombre para una empresa que tendrá importantes relaciones con otros países.

#4 Ten en cuenta a tu sector
Piensa también en qué sector se moverá tu negocio. Un nombre puede funcionar perfectamente en un sector mientras que en otro no.

#5 Que sea como el buen vino...
Que siga funcionando en el transcurso de los años.

#6 La sonoridad
¿Cómo suena? El nombre de tu empresa es, al fin y al cabo, una palabra. No sólo debe lucir bien sobre papel o en la pantalla del ordenador: dila en voz alta y escucha su sonido en boca de otras personas. Quizás no suena como esperas que suene tu marca.

#7 Cuestiones legales y prácticas
¿Está libre ese nombre en el registro de marcas? ¿Entra en conflicto con alguna marca ya existente, aunque sea de otro sector? Con una sencilla consulta lo sabremos y podremos valorar si debemos buscar una segunda opción.

#8 Piensa on line
¿Está libre el dominio que se corresponde con el nombre de mi empresa? ¡Porque no tener página web ya no es una opción! ¿Y qué me dices de los perfiles en redes sociales? ¿Está ese nombre ya utilizado? ¿Tiene alguna relevancia?

Investiga, consulta, déjate asesorar... pero elije para tu proyecto un nombre y un logotipo con el que te sientas cómodo y que te guste: ¡vas a dedicarle mucho tiempo y esfuerzo!  

Si necesitas ayuda puedo acompañarte gracias a mi servicio de Brandig & Diseño de Identidad corporativa.